domingo, 29 de junio de 2014

Descarriada

Le gustaba ir por la carretera, oír el ruido de los coches a su espalda y pensar en cómo sería que la ateopellaran.
Le gusta hacer las cosas a oscuras, porqué así no notaba todo el odio que tenia, ni el miedo, ni a las personas.
Le gustaba perderse por campos, parques y lugares abandonados, así podía sentir la verdadera soledad.
Le gustaba el sabor de las lágrimas, siempre tenía que chuparlas, sino no se creía que era humana.
Ella vivía en otra realidad.
Escuchaba canciones tristes hasta que se le secaban los ojos, o hasta que le estallaba los tímpanos.
Le gustaba tirarse en la cama y no pensar en nada y en todo a la vez, hasta que se dormía o perdía la conciencia.
Era una de las personas más simples que te podrías encontrar por tu ciudad una tarde de primavera, pero a la vez, era muy compleja. Una de esas personas que se complican la vida más de lo necesario, una de esas personas perdída en la vida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario