jueves, 20 de noviembre de 2014

Somos tiempo

Y no, no me equivoco al decir que somos tiempo; somos el tiempo que invertimos estudiando, ese tiempo que nos pasamos durmiendo y nunca recuperamos, o ese que malgastamos esperando a ciertas personas. Somos el tiempo que cantamos canciones tristes en la cama, o el tiempo que pasamos bajo los calientes chorros de la ducha y también ese tiempo que dedicamos a buscar lo perdido, lo deseado y lo nunca encontrado.
Fuimos, somos y seremos todo ese tiempo malgastado.
Somos el tiempo ganado al correr hasta la parada del tren, o ese último instante en el que remediamos nuestro pequeño error. También somos el tiempo que dedicamos a los que queremos( y un poquito a los que odiamos), el tiempo que pasamos ilusionados (e incluso enamorados). Ese rato en el que volvemos a ser pequeños y el momento en que descubres que ya eres mayor.
Y es por eso y más,  que dicen que el tiempo es oro ¡y es verdad! Porque el tiempo somos nosotros, y porque nosotros no somos eternos; porque debemos elegir bien con qué, quién y como gastarlo, porque debemos elegir bien lo que somos.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Hoy brilla el sol

Estábamos perdiendo las viejas costumbres, y eso ella no lo podía permitir. Así pues, empezó a desechar todos los escombros y a recuperar todas las flores del pasado; y poquito a poco, casi sin darse cuenta e inmediatamente, habia construido de nuevo su antiguo palacio.
En el brillaba el Sol, abandonando toda sombra en el jardín del vecino; era grande y narcisista (pero sin ningún toque egoísta), con un interior muy laberíntico, en el cual muchos se perdían y pocos llegaban hasta el final. Pero eso era lo divertido, ver como nobles prepotentes llegaban hasta una habitación sin salida pensando haber llegado hasta su meta, o ver cutres paisanos subir por escaleras y no llegar a ninguna parte...
Por fin era libre, después de encontrarse con su antiguo yo y de despedirse de todos los despojos, era libre; ya no era la de hace unos días, ni la de hace unos años, era una nueva version de su yo en potencia, era, sin más dilataciones, esa chica que siempre quiso ser; y por fin, podía bailar de nuevo al compás de su cordura en sus amplios salones.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

IX

Era una chica perdida, pero sentada a su lado se encontraba. Hace un tiempo que no hablaban, ni se veian, ni siquiera se pensaban; pero derrepente ella quiso recuperar el contacto, asique tiró de agenda y le llamó.
¿Qué le diria? Hace tanto que no hablaban... y por su culpa, fue ella la que de la noche a la mañana dejo de quererle, y empezó a odiarle. Y cuando ese odio terminó, comenzó la añoranza, la pena por todo el tiempo perdido.
Entonces se decidió, cogió el móvil y le llamó.
Nervios.
No contestaba.
Y justo cuando ya iba a colgar, lo cogió. "¡Hola señorita!" Pff, un gran suspiro acompañado de una lágrima de alegría salió de ella. Seguía siendo el mismo de siempre, sin rencores, con su buen humor y su boberia. Solo pudo soltar una carcajada y hacer como si nada, "cuanto tiempo, ¿comó te va?" y todo continuó como siempre.
Era agradable para ella saber que tras tantas decepciones siempre quedaba alguien que la levantara, porque ella caía, joder no veas como caía, y no siempre podia consigo misma. Y ahí estaba él, para darle los ánimos que perdia, para regalarle alegría y devolverle el autoestima que otros le quitaron; y esque si tenía que dar una definición de amistad, daría su nombre.

jueves, 6 de noviembre de 2014

De frente con la vida

¿Sabes que? Ya soy feliz.
Bueno, para ser sinceros, aún no lo soy, pero estoy en proceso de remodelaje, de volver a mi forma más interna, de volver a ser aquello que era antes de que te fueras.

Ya no escucho esa cancion porque me recuerde a ti, no, ahora la paso y escucho la siguiente, sin más, sin tristeza. La verdad es que ha sido fácil. No echo de menos a tu persona pero a veces, echo de menos aquello que podríamos a ver sido y nunca fuimos; pero no de una forma melancólica e hiriente no, sino como un simple recuerdo de lo inocente que puedo llegar a ser.

Ya no me acuerdo de ti al pasar por ese banco, o al mirar a mi derecha y ver que no estás, ni tampoco me da por mirar nuestras antiguas fotos no, ya no, y es eso lo que me hace estar feliz.

"Estar feliz para ser feliz."

Muy repetitivo pero es un pensamiento que se acaba materializando; y quizás de aquí a unos meses ni me reconozcan, pues llevo tanto tiempo estropeada que no se acordaran de mi antiguo yo, de mi yo más interno.
Y poco a poco voy venciendo, ya no me asusta mirar a los ojos, o cruzar por la esquina de un parque repleto, ni encararme con mis enemigos. Ya no, ya todo esta cambiando y ahora soy mas fuerte, más fuerte que nunca.