miércoles, 12 de noviembre de 2014

IX

Era una chica perdida, pero sentada a su lado se encontraba. Hace un tiempo que no hablaban, ni se veian, ni siquiera se pensaban; pero derrepente ella quiso recuperar el contacto, asique tiró de agenda y le llamó.
¿Qué le diria? Hace tanto que no hablaban... y por su culpa, fue ella la que de la noche a la mañana dejo de quererle, y empezó a odiarle. Y cuando ese odio terminó, comenzó la añoranza, la pena por todo el tiempo perdido.
Entonces se decidió, cogió el móvil y le llamó.
Nervios.
No contestaba.
Y justo cuando ya iba a colgar, lo cogió. "¡Hola señorita!" Pff, un gran suspiro acompañado de una lágrima de alegría salió de ella. Seguía siendo el mismo de siempre, sin rencores, con su buen humor y su boberia. Solo pudo soltar una carcajada y hacer como si nada, "cuanto tiempo, ¿comó te va?" y todo continuó como siempre.
Era agradable para ella saber que tras tantas decepciones siempre quedaba alguien que la levantara, porque ella caía, joder no veas como caía, y no siempre podia consigo misma. Y ahí estaba él, para darle los ánimos que perdia, para regalarle alegría y devolverle el autoestima que otros le quitaron; y esque si tenía que dar una definición de amistad, daría su nombre.

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