lunes, 23 de febrero de 2015

Controversias

Controversia No sabes la de veces que me arrepiento de quemarme la lengua por impaciente; pero esque no sé dejar un libro a medias, no puedo, y menos una conversación. Que sí, que yo soy de esas que le gusta cocinarse su propia comida pero dime, ¿de qué me sirve hacerlo si nadie la prueba? Es verdad, tampoco se lo que digo la mayoria de las veces, pero aún así sigo siendo la más cuerda de este circo; lleno de payasos, monstruos enmascarados y jóvenes vendehumo. Que vale, que soy la primera que da rienda suelta a que me arranquen los pellejos antes de que curen pero joder, esque no sabes el gusto que da tener tu cicatriz. Llamame masoca, pero soy feliz en la oscuridad de mi cuarto un sábado noche; que las luces ahí fuera dan mucho calor, sí, pero también queman, y aquí dentro tengo mantas para combatir el frío que dejaron. Me da igual, llámame loca si quieres, pero prefiero imaginar futuros peores, para que cuando llegue lo malo, ya no sea tan malo... Pero esque los sueños acaban destruyendose, destruyendote, de ahí mi escasa lógica. Que por eso intento bailar bajo la lluvia sin que me moje una sola gota; y reir a carcajadas que te contaminan. Que por mis ovarios (o falta de ellos) me quité las gafas y destrozé varias vajillas, y alguna que otra muñeca de porcelana. Pero no te preocupes, que de la ceguera también se aprende y hasta renuevas tu propia luz. Admito que es una gilipollez beberme una taza de café solo por como huele pero joder, el odio también es necesario para saber amar. Y que sepas que no grito, yo susurro para los gigantes; porque nunca está mal bailar a escondidas. No soy chica de ojeras, prefiero llamarlas medias lunas, por eso de que los soñadores estamos siempre en el limbo. Y ya sé que me contradigo pero como he dicho antes, muchas veces no sé ni lo que digo; por eso muchas veces digo odiar lo que amo, y amar lo que evito.

domingo, 22 de febrero de 2015

Bonita la manera en que bailan sus cabellos a la luz del sol ¿verdad? Joder, menudo el susto que te llevaste cuando dijo de cortarselos. "No lo hagas, forman parte de tu libertad" le dijiste. Y así fue, no lo hizo, como tampoco hizo lo que querias; mira que odiabas que se fuera de fiesta, "cuidado con lo que haces que tú no controlas, no controlas porque te da igual lo que pase". Y tenías razón, le daba igual, odiabas su filosofía de vida, quizas porque envidiabas la forma en que vivia sin importarle el peligro, o quizas porque te preocupaba.
Con tacones o en calcetines, con bragas o sin ellas, ella siempre era la reina de la pista (y de la cama). Amabas su constante energía "¿joder esque nunca te cansas tia?" le decias mientras te llevaba a rastras entre movidas. Pero el que nunca se cansaba de sus idas y venidas eras tú.
Fueron tantas las veces que la observabas con el único fin de entenderla, hasta que llegastes a la conclusión de que no habia nada que entender, toda ella era un cambio constante, una causa perdida. Luchabas día y noche por encontrar llave a su cerradura, pero primero tendrias que encontrar esa cerradura; porque joder, toda ella era tanque, repleta de paredes infranqueables.

sábado, 21 de febrero de 2015

Llegaste muy pronto y tus palabras demasiado tarde

"Tú amiga, nunca te enamores, tú folla todo lo que quieras pero no te enamores que el amor es como una droga. Te deja tonto y débil, te hace manipulable y sufres."
Ya es tarde pensé, él me decía eso con toda su buena fe pero ya era tarde joder, la misma persona que me aconsejaba que no me enamorara era la misma que me enamoró...

domingo, 8 de febrero de 2015

Algún día cuando dejen de perseguirnos

El final de su falda se agitaba al igual que las olas viven en el mar, su pelo, bailaba con el viento mientras ella miraba vagamente a la nada. Ya estaba oscureciendo, y él aún no habia llegado. "Siempre igual" pensó ella, "me paso la vida esperando para nada". Pero algo se movió detras suya, deslizó suavemente la mirada hacia su derecha y se encontro de lleno con su sonrisa, "joder, era él, acababa de llegar y ya iba pidiendo guerra". Se dieron dos besos y ella no pudo evitar soñar con su perfume "mierda, porque ha tenido que ponerselo, mierda, mierda, mierda..." No sabía porque seguía viéndole, ella le odiaba, le odiaba con todo su ser pero habia algo, algo que hacia que le quisiera cerca, que aunque ella fuera la unica destrozada y acabara desterrandose así misma, ella seguía; la llamaba el fuego, el peligro y el dolor, era tentada por las garras del desamor porque ella lo sabía, joder si lo sabía, sabia que ella no estaba hecha para soportar esas cosas, ni él para quererla. Aún así, seguían perdiéndose por la ciudad, huyendo del horror y yendo contracorriente porque, contra todo pronóstico, ellos eran más distantes de lo que pensaban, eran como dos niños de primaria jugando a ser adultos, con la pega de que él, ya casi lo era... Mil veces maldijo el momento en que se conocieron, ¡joder, si al principio del todo lo separaron por algo sería!
Se dirigían hacia una vieja plaza la cual ambos ignoraban el por qué; él le iba contando su día a día mientras ella disfrutaba de las complejas callejuelas de la ciudad, fantaseando con un futuro mejor.
-¿Me estás escuchando?
Le preguntó con un tono divertido, él ya sabia la respuesta pues, sabía como era, a veces se encerraba tanto en sí misma que se olvidaba de lo demás. Y entonces para su sorpesa ella le contesto con una firme afirmación
-Me ibas contando como casi te peleas con uno, ah, y lo rica que estaba la comida de tu madre hoy.
A ambos le entraron la risa tota, ambos sabían que no solía ser así. En la plaza todo estaba oscuro, rodeada de misteriosas masas de arboles, iluminada por un par de bohemias farolas y al final, a lo lejos, las luces de la ciudad. Se encaminaban hacia el parador del fondo, a lejandose de la plazilla; alli habia una valla, se acercaron y ella se apoyo en un banco de madera mientras alzaba la mirada ante las afueras, mientras, él se encendia un cigarro. Estaba oscuro pero se podia destinguir el parking a poca distancia de ellos, al fondo a la derecha un viejo palacio de origen islámico con grandes jadines, el cual parecía que se encontrara en medio de un baile de luciérnagas ; también se iluminaba alguna que otra callejuela y por su puesto, al rededor de todo, la ajetreada ciudad. Aquel lugar emanaba una paz enorme, apenas habia ruido, lo unico que se llegaba a oir era algún que otro pajarillo y si escuchabas muy atentamente el eco de la multitud a lo lejos.
-Que bonito ¿eh?
Dijo él, como si pudiera admirar algo más que así mismo. Acto seguido dio una calada a su cigarrillo sin quitar la vista de su alrededor.
-Sí, es precioso...
Pasaron un rato escuchando al viento, y observando al tiempo. ¿Cuánto costó construir todo aquello?¿Cuántas vidas? ¿Cuántas guerras? ¿Cuánto durará? ¿Llegará el día en que el sol se apagará? Ella estaba fascinada, encantada con aquél lugar, aunque es cierto que, eso era normal en ella. Derrepente él rompió el silencio, él hoy también se sentía persona.
-¿Crees que idealizamos a las personas? O por lo contrario, ¿idealizamos los momentos que vivimos con ellas y lo que estos nos hacen sentir?
Ella se quedó perpleja, ¿cómo alguien como él, alguien frio, inconsciente y sin corazón llega a hacer una pregunta de ese estilo?
-¿Me estás hablando de amor?
-Sí
La contestó tan contundentemente y hasta algo agresivo que se asustó, quizás, él también hubiera sufrido, pero él por lo menos era libre asique no le daba pena ninguna.
-Pienso que el amor es eso ¿no?-empezó hablando con un toque de inseguridad, carraspeó y entonces ya habló algo mejor- Uno no controla lo que siente, si no la vida seria como cuando vas a un restaurante y eliges en la carta lo que quieres, podriamos elegir la persona perfecta para nosotros y sentir por ella; pero no, no funciona asi. Conoces a alguien, hablas, juegas, haces planes con esa persona y pasan los dias; pasan los días y cada vez te va gustando más los sitios a los que vais juntos, las canciones que te recomienda, los mismos libros que leeis o hasta vuestras discusiones. Y no te das cuenta, o por lo menos, no quieres darte cuenta. Y en resumidas cuentas es eso ¿no? No te enamoras de lo que es esa persona, sino de lo que te hace sentir y de lo que juntos sentís; por lo tanto, diría que tu segunda opción.
Y silencio. Ella ya habia terminado de exponerse y él seguia ahí fumando como si nada, como si no la hubiera escuchado.
-¿Y tú que?
Dio la última calada, tiró la colilla y se giró hacia ella.
-No creo en nada de eso ¿sabes? Idealizamos a las personas, somos débiles en el fondo y por eso necesitamos a alguien, de ahí que idealicemos a las personas, para no sentirnos solos supongo. Pero eso no es problema si sabemos darnos cuenta y revertir esa flaqueza en nuestra arma, es decir, sabiendo esto puedes manejar a las personas porque sabes que son débiles pero tú no puedes serlo, tienes que rellenar tus fuerzas con las debilidades de los demás.
Le calló una lagrima mientras le oía decir todo aquello"suerte que está oscuro y no me ve" pensó ella y volvió la desilusión, "no sé, pense que debajo de tanta chatarra había un corazón y no el manipulador de siempre". Sorbio la nariz y habló algo indignada.
-Es muy cruel eso, ¿no crees?
Se le tensó la mandibula, le incomodaba ya la conversación y en verdad a él le dolia ser así.
-Sí, lo es, pero en mi mundo las cosas se hacen así si quieres sobrevivir, vivo huyendo para salvarme el culo, o eres así, o mueres; no todos hemos tenido una vida de rosas como tú.
Y no le dio tiempo ni de contestarle, derrepente paso una patrulla y ambos se tuvieron que esconder: él, por ser perseguido y ella, por estar con el enemigo.